OTORRINOLARINGOLOGIA
DR. JOAQUIN PEREZ RULL

BRUXISMO RESPIRACION BUCAL

Bruxismo y respiración bucal en el niño

La Academia Americana de dolor orofacial define el bruxismo, como una actividad parafuncional (fuera de la función masticatoria) diurna o nocturna, caracterizada por apretar o rechinar los dientes sin causa justificada. Esto origina un desgaste mecánico y patológico de los dientes, dificultad para masticar el alimento, el niño no sabe dónde colocar la mandíbula durante la función masticatoria.
Además, en muchos momentos se detecta por el ruido nocturno o diurno que realiza al restregar los dientes. Se suele asociar a cefaleas, dolor muscular mandibular y sensación de limitación de la apertura mandibular.

Por tanto el bruxismo es una entidad nosológica que debería ser conocida por la comunidad médica, para poder identificarlo. Es importante diagnosticar, educar a los padres, prevenir sus consecuencias en la salud e identificar las comorbilidades asociadas.

Recientemente, las investigaciones en fisiología del sueño han llamado nuestra atención puesto que los desórdenes del sueño, tales como las alteraciones respiratorias durante el mismo, han demostrado tener una compleja interrelación entre las cefaleas, síndrome de apnea e hipoapnea del sueño (SAHOS) y bruxismo.

Su prevalencia, según las últimas investigaciones, varía entre el 3,5-40% de los niños.

Las alteraciones de las vía aérea superior son consideradas como la principal causa del síndrome de apnea hipoapnea durante el sueño (SAHOS) en los niños, entre ellas el factor clave es el respirar por la boca por diversos motivos, como mal hábito,  presentar adenoides hipertróficas (vegetaciones), amígdalas hipertróficas, desviación del tabique nasal, rinitis alérgicas, congestión nasal...

¿Qué síntomas suelen asociarse al bruxismo?

  • Síntomas durante el sueño: respiración bucal, ronquido irregular, apneas (paradas respiratorias) sueño inquieto, microdespertares, sofocación y sudoración profusa, cuello en hiperextensión, pesadillas, insomnio, enuresis nocturna (pipi en la cama), sonidos al restregar los dientes.
  • Síntomas durante la vigilia: sellado labial inadecuado o inoclusión labial,  somnolencia excesiva diurna, bostezos frecuentes, ojeras, apatía, confusión, desorientación, irritabilidad (agresividad) cansancio, hiperactividad, déficit de atención, retraso escolar, cefaleas matutinas, restriega los dientes.
  • Síntomas metabólicos: desórdenes metabólicos u hormonales, trastornos del crecimiento y del desarrollo corporal (cara alargada).
  • Síntomas bucales que son secundarios a la sequedad de boca por la respiración bucal: desgastes dentarios, fracturas dentarias, labios fisurados, sequedad de boca, aftas, halitosis, úvula (campanilla) engrosada o alargada, caries agudas y gingivitis agudas, maloclusión debidas al estrechamiento del paladar (mordidas cruzadas, resalte excesivo, sobremordida) hipertrofia de músculos masticadores, indentaciones linguales, dolor a nivel de la articulación temporomandibular (delante del oído).

Debido a esta sintomatología, relacionada con el bruxismo y cuya causa principal es la respiración bucal, se recomienda a los padres prestar atención a los siguientes 11 signos:

  1. Respirar con la boca abierta (no sella los labios) durante el sueño o vigilia.
  2. Saliva en la almohada (babeo).
  3. Ronquidos durante el sueño.
  4. Ruidos al restregar los dientes.
  5. Labios con fisuras (labios secos).
  6. Dientes desgastados.
  7. Halitosis.
  8. Sábanas muy arrugadas y mojadas (sudoración).
  9. Se hace pipi en la cama o se levanta varias veces para hacer pipí.
  10. Dolores de cabeza matutinos.
  11. Somnolencia matutina.

Existen signos de sospecha y factores considerados de riesgo para padecer apneas del sueño y bruxismo: obesidad, signos morfológicos de cara y cuello (cuello corto y grueso), signos nasales (hipertrofia de cornetes, tabique nasal desviado, rinitis crónica), signos orofaringeos (úvula agrandada y descendida, pilares amigdalinos prominentes, hipertrofia de adenoides, macroglosia).

Ante alguno de estos signos y debido a su etiología multifactorial, es recomendable su estudio por especialistas: pediatra, otorrinolaringólogo, médico del sueño, estomatólogo u odontólogo especializado.

De esta manera podemos realizar un tratamento multidisciplinar al niño y evitar las consecuencias del síndrome de apnea e hipoapnea del sueño (SAHOS), que pueden ir desde la disminución del rendimiento en el colegio, problemas de comportamiento o somnolencia diurna hasta complicaciones más serias como la hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, retraso del desarrollo psicomotor o falta de crecimiento secundarias a una hipoxia mantenida.

En caso de obstruccion verdadera de la via nasofaringea que no permita al niño respirar por la nariz, y si el tratamiento médico fracasa; la cirugía estará indicada para permeabilizar la via respiratoria. En la actualidad los avances médicos permiten reducir el volumen de la amigdalas o de los cornetes sin nicesidad de extirparlas completamente sino existe infecciónes recurrentes. La radiofrecuencia se utiliza en dicho propósito y evita los riesgos de la cirugía clásica. 

Es frecuente sin embargo observar que después de la cirugía muchos niños mejoran pero si continuan respirando con la boca  persisten sintomás y problemas sin resolver.  La persistencia del rechineo dental o bruxismo en general se trata colocando un a férula de resina entre las dos arcadas dentarias, y en muchos caso poco toleradas y molestas.
El mal hábito de respirar por la boca,  lo tratamos evitando que el niño abra la boca al dormir; la colocacion de un dispositivo elastico labiomandibular cierra los labios y evita que la boca se seque. El dispositivo no tiene ningun riesgo pues permite si se desea respirar por la boca. La única contraindicación es una verdadera obstruucción nasal. En España patentado con el nombre de CIRENA( cinta para respiracion nasal).  www. cirena.es